'Diario de una ninfómana' no estará en las marquesinas
ELPAÍS.com / AGENCIAS - Madrid - 14/10/2008
Christian Molina se queja de la "censura" en la cinta en Madrid, protagonizada por Belén Fabra y Leonardo Sbaraglia y que se estrena el viernes
Las marquesinas y los autobuses Madrid, cuya publicidad gestiona la empresa PubliSistemas, no exhibirán los carteles de la película Diario de una ninfómana, del director Christian Molina. Tampoco incluirá sus anuncios ni hablará de ella la cadena Cope. Molina se ha quejado esta mañana, durante la presentación de este trabajo, de la "censura" sufrida por la cinta, protagonizada por Leonardo Sbaraglia y Belén Fabra y que se estrenará el próximo viernes. En el cartel, se muestra el vientre y los muslos de una chica en bragas de lencería negra, que en un gesto sensual se toca el pubis con una mano. La razón es que en la Cope la consideran de "dudosa legalidad" o "gratuitamente provocativa". Por su parte, la Empresa Municipal de Transportes (EMT) alega que el cartel debe incluir la clasificación para mayores de 13 años, y no la lleva.
Según Molina, el film, su segundo largometraje tras Rojo sangre, ha sufrido una "dificultad de promoción" impuesta por ciertas empresas y medios de comunicación Madrid, que se niegan a decir la palabra ninfómana y a enseñar el cartel. Además de PubliSistemas, la cadena pública madrileña Telemadrid no ha enviado cámaras a la presentación, al tiempo que la emisora de los obispos Cope se ha negado a incluir anuncios sobre la película, siempre según el director.
Tampoco una hoja en blanco
"Términos como 'dudosa legalidad' o 'gratuitamente provocativa' recuerdan a los informes de la censura franquista", ha criticado el director sobre las justificaciones de PubliSistemas y de la Cope para no exhibir el póster, que intentó sortear los problemas ofreciendo una segunda opción, una hoja en blanco sólo con el título del film. "Pero volvimos a sufrir censura. Era la palabra 'ninfómana' lo que les molestaba", se ha lamentado. "Si la obra se hubiese titulado 'Diario de un asesino' seguramente no hubiese habido ningún problema", ha afirmado por su parte la francesa Valèrie Tasso, autora del libro autobiográfico que dio origen a la película. "Me escandaliza que en 2008, en España, existan unos 'censores' así", ha añadido.
El director de comunicación de la EMT, Jose Luis Molinero, ha explicado que el organismo Autocontrol de la Publicidad, que engloba a publicistas de todo el país, estimó que el cartel no presentaba "ningún problema" siempre que se especificara en él "el público a quien va destinada la película". Según Molinero, a la productora de la película no le gustó este punto y consideró "que ya no le interesaba la campaña". Así, nunca llegó a contratar la publicidad en las marquesinas, una publicidad que ahora le está saliendo gratis gracias a la polémica. Desde la EMT, Molinero ha querido dejar claro que, "si se cumplen los requisitos de autocontrol de la publicidad", no "hay ningún problema" con las campañas publicitarias en este medio de transporte. El Ayuntamiento, por su parte, niega haber censurado nada y recuerda que la actriz Eva Mendes saluda a los madrileños desde las marquesinas en ropa interior.
Molina ha alegado por su parte que el tráiler de la película tiene el certificado oficial del Ministerio de Cultura para mayores 13 años, no de 18. "En cambio, si pasamos por diversos quioscos de la Comunidad de Madrid, podemos ver de qué manera los niños pueden tener acceso a material pornográfico", ha criticado. Con guión de Cuca Canals, Diario de una ninfómana cuenta la historia de Val (Fabra), una joven francesa de 28 años, con estudios universitarios, atractiva, con una cómoda posición económica y que busca nuevas experiencias para saciar su apetito sexual. Pero todo cambia cuando pierde su trabajo, se enamora perdidamente de Jaime (Sbaraglia), y, para afrontar sus deudas, recurre a la prostitución como salvavidas.
De soledades y silencios
Belén Fabra, la protagonista, ha asegurado que ha intentado estar acorde con "la estética de la película de no hacer algo vulgar". Sobre su personaje, ha explicado que su búsqueda del placer y de la libertad sexual la condujeron hasta la prostitución "para conocerse mejor", lo que la llevó a vivir experiencias extremas. Según el director, "la idea inicial" fue hablar acerca de la "crítica social hacia las mujeres por el hecho de ser ellas mismas" y reflejar "la soledad" de la protagonista y "los silencios más que el sexo en sí mismo".
Sbaraglia, también en cartel con Santos, de Nicolás López, ha contado que el papel del bipolar Jaime era "muy complejo" y le hizo aprender mucho. "Yo veía a mi ex pareja en Leonardo, me emocioné mucho", ha confesado Tasso. Junto a ellos, están en el reparto Geraldine Chaplin, Llum Barrera, Ángela Molina, Pedro Gutiérrez y José Chaves. El libro de Tasso, publicado en España en 2003, se ha traducido a más de 15 lenguas y ha sido best-seller en más de 10 países, alcanzando el medio millón de copias vendidas en todo el mundo.
La decisión de elección de ésta noticia para elaborar mi trabajo, se debe a la gran polémica que causó hace unos meses, sobre todo en la capital del país, como es Madrid. Esta polémica, relaciona muchos conceptos entre si, es decir, no solo se trata de educación y sociedad sino que, contiene un trasfondo político muy acentuado.![]()
Es muy frecuente la relación entre "texto verbal e imagen", es más, en los medios de comunicación es habitual acompañar el mensaje lingüístico con una serie de imágenes, que implican directa o indirectamente, una cadena flotante de significados.
En este caso, la imagen elegida es el cartel publicitario de la película "Diario de una ninfómana", donde aparece el torso de una mujer que introduce su mano en sus braguitas. En relación con la denotación, el significado puro de la imagen, para nada es de carácter pornográfico, sino más bien la idea era intentar que fuera lo más cuidadoso posible, y el resultado final es una imagen sensual que más o menos sugiere con la máxima delicadeza.
El principal problema, es como los medios de comunicación, han cambiado el significado directo que tenía la imagen, convirtiéndolo en algo promiscuo, provocador y transgresivo. Con ello, consiguen construir no solo una imagen negativa en los consumidores, sino además intentan perpetuar ciertos valores en la sociedad. Con ello, y desde mi punto de vista, me estoy refiriendo a tratar de nuevo el sexo como un tema tabú, del que no sólo no se puede dialogar con naturalidad, sino a parte, tampoco se puede mostrar al público de una manera perspicaz. El verdadero miedo, que la sociedad extrae de la connotación de dicha imagen, es que el sexo se convierta en algo natural y liberal, para cualquier persona de cualquier edad.![]()
Realmente, el cartel de la película, no es muy diferente de muchos anuncios de lencería que puedes encontrar no sólo en revistas, sino en cualquier marquesina, valla publicitaria etc. La diferencia que ha dotado a esta imagen de un sentido sexual agresivo, no es el desnudo de la mujer, sino el hecho de tocarse a ella misma puesto que, ya no se refiere sólo al sexo entre hombre y mujer, sino que entra en juego la masturbación y es aquí donde entra la Iglesia, manteniendo una ideología regresiva.![]()
En toda esta polémica, entra en juego la semiología y la semiótica relacionándose entre sí, estudiando los procesos de sentido y significación de los signos, de las imágenes que son vistas como grandes portadores de significados y que a su vez, reciben diversas representaciones simbólicas, dependiendo de la ideología, de las creencias, de la política. Por ello, una simple imagen inofensiva (desde mi punto de vista) y equiparable con cualquier otro anuncio de mujer, supone una gran polémica a nivel social donde, no sólo entra en juego el sexo sino una serie de contenidos político-sociales que generan la creación y modificación de los valores y prioridades de la sociedad actual.
Pero en dicho cartel, también participa en gran medida la lingüística, estudiando el sentido que produce la lengua, es decir, a parte de la "provocativa" imagen de la mujer, lo que ha dado lugar a esta polémica también es la utilización de la palabra "ninfómana" de un modo tan consustancial. Posiblemente, esta misma imagen, acompañada de otro título, no hubiera causado escándalo alguno, o hubiera sido en menor medida.
Todo el mundo está acostumbrado a la publicidad de alcohol, tabaco o casas de apuestas, que también podrían ser ofensivas y sin embargo se es permisivo con ello, mientras que con el sexo se es un arcaico.![]()
Pero con todo ello, una vez más la polémica que se causó a raíz de la censura realizada a la publicidad de dicha película, supuso para la producción un gran beneficio comercial a raíz de los comentarios suscitados, pues el tema dio que hablar más allá de la propia película (entrando en juego una serie de tabúes y valores que mantiene la sociedad, que de forma directa o indirecta, se connotaban y a su vez se denotaban en la imagen). A partir de aquí, un gran número de personas han opinado que, "la libertad de información o de proliferación de imágenes, no existe en el país".
Y es aquí, donde parándome a reflexionar, me pregunto que hay de cierto en el dicho aquel de que "una imagen vale más que mil palabras", y sin lugar a duda es evidente que una imagen te puede sugerir una cantidad indefinida de significados.![]()
